sábado, 22 de septiembre de 2012

Carta a una llorona.

Querida adolescente.




Las cosas se complican, pero tu lo sabías, no tienes porque preocuparte.
Todo irá a mejor se que es difícil, pero no te rindas nunca.
¡Lucha! ¿Acaso piensas que los soldados del ejercito, no se venían abajo?
Claro que si, pero luchaban por aquello que querían.
A unos les salió mejor y a otros peor...pero lo intentaron.
Pero tu no sólo lo intentarás, ¡lo conseguirás!
Confiamos en ti.
Podrás con eso y con todo lo que se te ponga por delante.
Se que se te junta todo, que te agobias, que no puedes con tanto...
Pero siempre estaremos todos los que te queremos apoyándote.
Por lo que tu y nosotros sabemos no te preocupes, porque no te incumbe del todo y no tienes culpa.
Por el no llores, estará bien. Te quiere y lo sabes.
Por los estudios no te agobies, eres muy inteligente y sino las sacas todas, no pasa nada tienes más oportunidades y nosotros sabemos tu esfuerzo.

Tu padre y yo.

Te queremos



jueves, 6 de septiembre de 2012

OLOR A RECUERDO...

AVISO: Es real


Todo fue muy extraño cuando llegué allí...
Miré a un lado y a otro y todo estaba intacto.
Observé las fotos que estaban en el mismo lugar de siempre, pues todo me parecía perfecto.
Me aproximé a abrir la primera puerta.
Aquella habitación no parecía tan perfecta, ya que allí se hallaba el mantel a cuadros, con algunos platos de la última cena.
Salí de la habitación y fui directa a la habitación más importante, la mía.
Al abrir la puerta, me llegó un olor familiar.
Un olor que te llevaba al pasado, a aquellos recuerdos de la infancia que allí se encontraban.
El primer olor me llevó a principios de la obra de la casa.
Yo estaba muy contenta, pues parecía la casa ideal.
El segundo olor, era algo menos marcado, pero aún así era un recuerdo importante.
Me hizo recordar aquellas tardes sin Internet, aunque no menos felices, jugando a mi juego favorito.
El tercer y último olor me llegó muy borroso y sin apenas contenido.
Pero para mí tuvo la misma importancia, porque trataba de aquellas tardes con ella.
Las dos solas lo pasábamos genial; a veces riñas y a veces risas. Pero cada una de ellas marcaron mi vida.

Ganas de llorar era lo que sentía en ese instante, cuando todos esos recuerdos se juntaron, para hacerme recordar.


domingo, 2 de septiembre de 2012

Sólo sueños.

En tus ojos se veía la calidad de tu sonrisa, y en tu mirada se reflejaban mis sueños...
Los sueños de estar contigo bajo la luz de las estrellas escuchando una y otra vez un te quiero sincero de tus tiernos y húmedos labios.
Y sin mirar el reloj seguiría soñando...
Una noche de verano, tumbados en la arena de la playa, observando el maravilloso paisaje que allí se hallaba. Y sin decir ni una palabra, una mirada tuya bastaría para besarte...
Un beso intenso y dulce jamás visto por la luna que nos espiaba silenciosamente y escondida detrás de una enorme montaña.
Pero solo eran sueños.
Sueños, que se iban a cumplir, al escuchar de tu boca un te quiero.